Vivimos en la época de lo políticamente correcto. En un
momento en el cual no se puede hablar de forma clara. Se niegan
hechos históricos de los que se avergüenza la sociedad, en vez de aprender de
esos errores y mostrar un respeto a las víctimas. Se culpa a la televisión, al
cine y a los videojuegos por la conducta violenta de las personas, cuando la
verdadera causa es la falta de educación. Es por eso por lo cual
pienso que esta película ha traído consigo tanta polémica y ha levantado
ampollas tanto en los medios de comunicación como entre determinados
intelectuales. Fue sonada la fuerte crítica que ha recibido Tarantino por parte
de Spike Lee debido al uso habitual de la palabra “nigger” (en español sería
traducido como “negro”) en la película. Muchos de los que critican el uso de la
palabra (y no me refiero al señor Spike Lee) después son los que “se miran los
bolsillos” o “se cambian de lugar en un autobús” cuando tienen contacto con un
inmigrantes. Vivimos en un mundo lleno de “demagogos”, en una realidad en la
que se presta más atención a las “palabras” o a las “apariencias” que a los
hechos. Pero bueno, dejo estos temas a los periódicos o a los libros de
sociología y psicología, ya que aquí lo que nos interesa es el cine.
