Aquí me encuentro, en una de tantas noches de verano en la
que ni sales ni te vas a la cama temprano. Es en estos momentos en los que no
tienes nada que hacer cuando la inspiración acecha y cuando decides coger el
ordenador para escribir algo. Tenía en mente hacer una entrada sobre este filme
desde que la había visto en una tarde de reencuentro con una vieja amiga a la
que hacía mucho tiempo que no veía. Antes de analizarla quisiera decir que no
me suele gustar el género de terror. Posiblemente sea que no les acabo de coger
el punto. Uno de los problemas con los que me encuentro a la hora de ver estos
filmes es común a toda la gente que somos del fandom de Sobrenatural en el
sentido de que vemos en ellas una serie de tópicos y la historia no acaba
sorprendiéndonos. Pero, de vez en cuando, podemos encontrarnos con grandes
sorpresas en este género y con historias que nos hacen estar toda la noche en
vela. Ésta no es una película perfecta y soy consciente de ello, pero tengo que
reconocer que me esperaba mucho menos y que terminó por sorprenderme.
